Move
Los viajes en el tiempo han sido siempre uno de los grandes sueños del ser humano. Y en eso la realidad no ha podido superar a la ficción porque todavía nadie ha conseguido construir una maquina para ello, al menos no una que funcione.
A pesar de la falta de tecnología, sí que se puede viajar a otras épocas. Basta con recordar, que es gratis y no contamina. El problema es que solo se puede viajar al pasado y con un rasgo espacio-tiempo limitado a nuestra propia experiencia vital.
Se observan otros pequeños inconvenientes, tales como la incapacidad de decidir cuando iniciamos el teletransporte o el destino del mismo. Por otro lado, al activarse de forma automática ante ciertos estímulos (lugares, olores, imágenes, sonidos, personas, etc) se convierte en un viaje peligroso, incontrolable y de consecuencias impredecibles. En el peor de los casos el sujeto implicado en este tipo de vivencia se puede encontrar asaltado por un dolo intenso en una herida que creía cerrada hace mucho.
"A quien nunca le han hecho daño, o ha tenido mucha suerte o está muy solo en el mundo"- Dawson crece


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