martes, 9 de abril de 2013





Hace algún tiempo comenté que empezaba la carrera hacia lo desconocido. Han pasado unos cuantos meses y lo desconocido no está cumpliendo con mis expectativas, ni siquiera con las cutres. Hablando en términos culinarios digamos que estaba esperando degustar una buena mariscada y resulta que no pruebo ni la mortadela de aceitunas.

Dicen que cuando una puerta se cierra, se abre una ventana; se ve que he ido a parar a un edificio lleno de portazos y ni una mísera ventana, ni una. Y allí he estado y allí continuo, atiborrándome a fiasco frito. Pero empiezo a sentir tanta claustrofobia que voy a buscar la caja de herramientas a ver si echo la pared abajo.

4 comentarios:

Lisa C. D. dijo...

Cual era esa carrera hacia lo desconocido si se puede saber?

Anónimo dijo...

La única expectativa que se puede tener en lo desconocido es llegar a conocerlo.

Manuel Fortaleza dijo...

básicamenteeee la inserción al mundo laboral después de terminal el máster y todo eso

Manuel Fortaleza dijo...

Sí, y lo voy conociendo, pero no me está cayendo nada bien¬¬

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