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Hola, ¿qué tal?
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Bien. ¿Y tú? ¿Cómo te ha ido?
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No ha estado mal la cosa. He invertido el tiempo en
construir un muro.
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¿Un muro? Ah, mira qué bien. Pero, ¿para qué quieres un
muro?
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En realidad lo he hecho pensando en ti.
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¿Sí? Vaya, ¡¡muchísimas gracias!! Nunca habían
edificado nada para mí:)
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Sí, es para que no invadas mi espacio personal y poder estar
a salvo, relajado y tranquilo sin ti.
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¿Qué chorrada es esa, imbécil?
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Qué fina es la línea que separa el muchísimas gracias del ¿qué
chorrada es esa, imbécil? Bueno, me voy
tras el muro. Ya te llamaré un día de estos y vamos al cine o algo.
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No se te caiga el muro encima, retrasado.
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Espero que no porque me ha costado lo mío construirlo. Sería
una pena. Venga, adiós.
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Eh, ¿te marchas en serio? Eh…no me lo puedo creer. Estás
flipado…¡¡llámame!!

4 comentarios:
Y tan inconclusos!!!! :)
www.lapetiteteff.blogspot.com
Ya lo decía Ana Belén... al corazón del amigo, abre la muralla xD
Es que soy el rey de los asuntos pendientes^^
Mencanta XD Yo tenía un muro de esos. Funcionó tan bien que después pude tirarlo sin que nadie viniera a pisarme el césped. ^^
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