Por mucho que lo desee el mundo no va a dejar de girar, ni van a regresar los días tachados del calendario; y es estúpido malgastar un deseo. Me concentro para buscar uno bueno de verdad, uno que se pueda lograr.
Cierro los ojos, pronuncio las palabras lentamente en mi interior y soplo bien fuerte.
"Ojala no deseara lo imposible"
El vilano se deshace y el viento esparce por el horizonte las semillas de mi deseo.

1 comentario:
Muchas veces los deseos nos alejan de lo bueno que realmente tenemos. Estamos acostumbrados a pedir, pero no a sentarnos y a mirar a nuestro alrededor.
Lo imposible muchas veces no es bueno. Y lo impredecible, lo que un día nos sorprende sin avisar, puede ser maravilloso.
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