domingo, 10 de junio de 2012



Día 1
Estaba tumbada en la cama escuchando una canción cuya melodía hacía pensar que dentro de aquel cuarto se estaba celebrando un entierro. Una imagen patética: el pelo alborotado, la ropa tirada en la silla y por el suelo, la persiana medio echada y la banda sonora de funeral. Otras veces había estado con el pelo alborotado y la ropa desperdigada por el cuarto, pero claro, los sonidos que se escuchaban en esas ocasiones no eran precisamente fúnebres. 

Se le ocurrió que estaría bien levantarse para inspeccionar el frigorífico, aunque en la última incursión no había descubierto nada apetecible; desde luego no helado de tarta de queso ni nada parecido. Podría salir a comprar pero era domingo y estaba todo cerrado, así que no iba a poder emular a Bridget Jones a pesar de tener un día emocionalmente muy Bridget. No había helado y emborracharse en el salón al grito de "all by myself" estaba totalmente descartado. ¿Qué habrían pensado sus padres? 

Ella si que era desgraciada y no esa inglesa rubia con piso, trabajo y helado en el congelador. Dio otra vuelta sobre la cama y se puso a mirar el techo mientras la tarde de domingo se convertía poquito a poco en noche.




2 comentarios:

La Bruja de Blancanieves dijo...

¡¡Más!!

María (LadyLuna) - Le Humane dijo...

Tenemos la capacidad de magnificar los problemas, los dramas, las tristezas.
Mientras esa persona, se llama desgraciada, una persona sin casa, que consigue un bocadillo, se llama afortunada.
Me ha gustado leerte. Y me gusta el diseño de tu blog.
Un besito.
PD: Te invito a mi rincón, si gustas^^

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